Cada ocho horas, al menos una niña se convierte en madre en Guatemala, antes de cumplir 15 años. Es una cifra estremecedora, pero la realidad podría ser mucho peor debido a que desde 2012 las cifras se vieron distorsionadas por fallas técnicas en la medición, reducción de la cobertura e interés político de mostrar mejoras.

Yasmin es mamá de dos niños a sus 16 años. Viven en la aldea Mojarrillas, Monjas, Jalapa, su condición de vida es pobre y no utiliza ningún método de planificación familiar. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila).

Entre el 2006 y el 2016, 122 mil niñas y adolescentes, entre 10 y 17 años se han convertido en madres, pero ese número podría alcanzar casi el cuarto de millón debido a la anómala disminución de los registros que provocada a partir de 2012 por la política de salud del Partido Patriota.

El ministro de Salud entre 2012 y 2014, Jorge Villavicencio, negó que los datos hayan sido alterados, pero reconoció que  el sistema informático de la cartera “tiene dificultades”, lo que podría explicar “algún mal registro” durante ese período.

La reducción de casi el 30 por ciento, según Villavicencio, fue resultado de una política de prevención impulsada en ese período.

Implementar un protocolo de alerta al identificar casos de alto riesgo y el haber reconocido el trabajo de las comadronas en las áreas de Salud  influyó directamente en la reducción de mortalidad materna y embarazos en niñas y adolescentes, según Villavicencio.

La estrategia citada por  el exfuncionario contrasta con casos registrados en Salud desde el 2012, cuando bajó la cobertura que se ofrecía a través de organizaciones cercanas a comunidades de difícil acceso, y para 2013 los contratos con las oenegés que prestaban este servicio fueron cancelados.

CONTINUA

Trump signs global gag rule

SEE ALSO:

[printable page]